Revisado el |
Sentir nervios al hablar en público o incomodidad en entornos nuevos es algo que muchos adolescentes experimentan. Pero cuando ese malestar se convierte en miedo paralizante, aislamiento o sufrimiento silencioso, hablamos de algo más profundo: ansiedad social. En este artículo te explico cómo tratar la ansiedad social en adolescentes desde un enfoque clínico, práctico y respetuoso con su ritmo. Como especialista en este campo, he acompañado a muchas familias en este proceso y sé que entender bien lo que ocurre es el primer paso para poder ayudar.
Muchas madres y padres detectan que algo no va bien, pero no saben cómo ponerle nombre. A veces se interpreta como “es muy tímido”, “no quiere esforzarse” o “está en su mundo”. La ansiedad social, sin embargo, tiene señales muy específicas:
Es importante diferenciarlo de la timidez. Un adolescente tímido puede tardar en soltarse, pero termina disfrutando. Un adolescente con ansiedad social sufre incluso cuando ya conoce el entorno. No hay disfrute, solo miedo, vergüenza y evitación. Esta guía para padres para detectar la ansiedad social puede serte de gran ayuda.

Y no, no es culpa de cómo lo hemos educado. La ansiedad social puede tener múltiples causas y, lo más importante, tiene tratamiento. Cuanto antes se intervenga, más fácil será aliviar su malestar.
La adolescencia es una etapa especialmente vulnerable. Los cambios físicos, emocionales y sociales coinciden con un momento de construcción de identidad. La ansiedad social suele tener una base multifactorial:
Además, la personalidad más sensible o autoexigente puede aumentar el riesgo. Entender estas causas no es justificar, sino abrir la puerta al acompañamiento adecuado. Cuando las familias comprenden el “por qué”, es mucho más fácil saber cómo actuar.
Si estás aquí porque te preguntas cómo puedes ayudar a tu hijo con ansiedad social, lo primero que quiero decirte es esto: no estás sola/o. He trabajado con muchas familias que se sentían perdidas y frustradas al principio, y han logrado acompañar a sus hijos en un proceso de cambio real.
Aquí te dejo algunas claves para empezar a ayudar desde casa:
No hay un único camino, pero sí una certeza: la ansiedad social no tiene por qué condicionar su adolescencia.
Una de las dudas más frecuentes que me trasladan madres y padres es: “¿Cómo le propongo ir a terapia sin que lo sienta como un castigo?” Aquí algunos consejos que suelo compartir en consulta:

La forma en que abordamos este primer paso puede marcar la diferencia. Y muchas veces, ese primer clic emocional se produce simplemente al sentirse escuchados sin juicio.
La adolescencia no es fácil, ni para ellos ni para quienes les acompañamos. Pero cuando sabemos cómo tratar la ansiedad social en adolescentes, todo cambia: dejamos de sentirnos perdidos y comenzamos a construir un camino real de mejora. Si te has sentido reflejada/o en estas líneas, estás más cerca de poder ayudarle.
Como psicóloga especializada en ansiedad social, sé lo difícil que puede ser este proceso, pero también he visto —una y otra vez— cómo mejora la vida de quienes deciden pedir ayuda.
Estoy aquí para acompañarte, ya sea en mi consulta en Santander o a través de terapia online, siempre con la misma premisa: respeto, claridad y confianza desde el primer momento.

Soy Alicia Ibáñez, psicóloga licenciada y colegiada nº CA-00466. Me formé en Psicología en la Universidad Nacional Andrés Bello y continué mi especialización en Madrid con un Máster en Psicología Clínica y Psicoterapia Psicoanalítica. Desde entonces, he trabajado durante más de 25 años en el ámbito clínico acompañando a niños, adolescentes y adultos en procesos terapéuticos profundos.