Cómo se trata la ansiedad social en terapia: qué métodos se usan

By | Published | No hay comentarios

Si te cuesta hablar en grupo, sientes que te observan o temes hacer el ridículo incluso en situaciones cotidianas, es posible que estés lidiando con ansiedad social. Este malestar va más allá de la timidez: afecta tu día a día, tus relaciones y tu bienestar emocional. Pero hay algo importante que debes saber: sí se puede tratar, y con buenos resultados. En este artículo te explico cómo se trata la ansiedad social en terapia, qué puedes esperar si decides dar el paso y qué métodos se usan para ayudarte, poco a poco, a recuperar la confianza en ti.

Qué puedes esperar al empezar la terapia para la ansiedad social

Una de las dudas más frecuentes es: “¿Qué me voy a encontrar si empiezo terapia?” Y es totalmente normal. La ansiedad social, precisamente, hace que nos pongamos en guardia ante lo nuevo. Por eso, desde el primer momento, el enfoque es claro: comprender lo que te ocurre sin juicio, sin prisas y a tu ritmo.

Las primeras sesiones no buscan cambiarte ni “exponerte”, sino ayudarte a entender cómo funciona tu ansiedad, qué situaciones te bloquean y qué pensamientos aparecen. Es un espacio seguro, donde puedes hablar de lo que vives sin tener que justificarte.

Trabajo tanto en consulta presencial en el centro de Santander, como en formato online para quienes prefieren esa vía o viven lejos. En ambos casos, la prioridad es la misma: que te sientas escuchado/a, acompañado/a y que recuperes el control de tu vida social desde un lugar de calma.

Qué técnicas se usan en terapia para tratar la ansiedad social

No hay una fórmula mágica, pero sí hay enfoques que han demostrado ser altamente efectivos. A continuación te explico los principales métodos que utilizamos en terapia, de forma progresiva y adaptada a cada persona:

Terapia cognitivo-conductual (TCC)

Es una de las más utilizadas y con mejores resultados en ansiedad social. Nos ayuda a identificar los pensamientos que disparan el malestar (por ejemplo: “voy a quedar en ridículo”, “van a reírse de mí”) y a trabajar formas más realistas y amables de pensar. No se trata de “pensar en positivo”, sino de aprender a no creernos todo lo que nos dice la ansiedad.

Exposición gradual y guiada

Con apoyo terapéutico, vas enfrentándote poco a poco a aquellas situaciones que hoy te resultan difíciles: pedir algo en un bar, iniciar una conversación, hablar en una reunión… El objetivo no es forzarte, sino ayudarte a comprobar que puedes hacerlo, aunque haya miedo. Cada paso se trabaja desde la preparación, el acompañamiento y el análisis posterior.

Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)

Este enfoque no lucha contra la ansiedad, sino que enseña a convivir con ella sin que te paralice. Aprenderás a hacer espacio al malestar sin dejar que decida por ti, y a comprometerte con lo que te importa (aunque haya incomodidad).

Entrenamiento en habilidades sociales

La ansiedad social muchas veces nos impide practicar ciertas habilidades, como iniciar una charla, pedir ayuda o decir que no. En consulta, trabajamos de forma práctica estas habilidades, adaptándolas a tu estilo y reforzando tu seguridad para ponerlas en marcha fuera.

Todo esto no se hace a la vez ni de forma forzada. Vamos paso a paso, respetando tus ritmos y celebrando cada avance, por pequeño que sea.

Cómo es una sesión de terapia para la ansiedad social paso a paso

Puede que te estés imaginando una sesión de terapia como algo rígido, lleno de tecnicismos o con preguntas incómodas. Pero la realidad es muy diferente.

Una sesión suele desarrollarse así:

  1. Hablamos de lo que te ha pasado durante la semana: si hubo momentos de ansiedad, cómo los viviste, qué funcionó o qué te bloqueó.
  2. Identificamos pensamientos y emociones concretas, sin analizarlas desde la lógica, sino desde cómo te afectan.
  3. Trabajamos con ejemplos reales, incluso pequeños detalles como una conversación de WhatsApp o una reunión del trabajo.
  4. Entrenamos estrategias para anticipar, afrontar y procesar mejor las situaciones sociales que más ansiedad te generan.
  5. Practicamos (siempre que te sientas preparado/a): ensayos, juegos de rol, técnicas de respiración o visualización. Todo lo que ayude a que ganes seguridad.

El ritmo lo marcas tú. La terapia no es una carrera, es un proceso de reconexión contigo mismo/a, en el que poco a poco te vas atreviendo a hacer cosas que antes parecían imposibles.

Cómo saber si estás en la terapia adecuada para ti

Elegir una psicóloga o psicólogo es una decisión importante. No solo necesitas a alguien que sepa de ansiedad social, sino alguien que te haga sentir cómodo/a, comprendido/a y con quien puedas ser tú sin miedo al juicio.

Algunas señales de que estás en la terapia adecuada:

  • Sientes que puedes hablar sin filtro ni vergüenza.
  • La terapeuta te guía, pero también te escucha.
  • El enfoque no te presiona, sino que te impulsa con respeto.
  • Sientes que avanzas, aunque sea poco a poco.

Si no es así, puedes buscar otra opción. Lo importante es que encuentres a alguien con experiencia en ansiedad social, que entienda de verdad lo que implica y sepa cómo ayudarte desde lo profesional, pero también desde lo humano. En algunos casos, esa elección llega después de haber identificado señales de ansiedad mantenida que afectan al día a día, incluso aunque al principio no parezcan motivo suficiente para acudir a terapia

Trabajo con personas que sufren ansiedad social desde hace años. Mi enfoque es claro: presencial en Santander para quien prefiere el contacto directo, o online para quienes están lejos o se sienten más cómodos así. Y en ambos formatos, la prioridad es la misma: que sientas que este proceso es para ti, no contra ti.

La ansiedad social no define quién eres, aunque ahora te parezca que sí. Puedes vivir con menos miedo, más libertad y más confianza en ti.
Y la terapia puede ayudarte a conseguirlo.

Si estás pensando en empezar, o si solo quieres saber si este tipo de terapia es para ti, estoy aquí para orientarte.

  • psicóloga en Santander

    Soy Alicia Ibáñez, psicóloga licenciada y colegiada nº CA-00466. Me formé en Psicología en la Universidad Nacional Andrés Bello y continué mi especialización en Madrid con un Máster en Psicología Clínica y Psicoterapia Psicoanalítica. Desde entonces, he trabajado durante más de 25 años en el ámbito clínico acompañando a niños, adolescentes y adultos en procesos terapéuticos profundos.